Las molares son las piezas dentales más grandes, fuertes y, funcionalmente, las más importantes de nuestra boca. Situadas en la parte posterior de la mandíbula y el maxilar, su principal misión no es la estética, sino la supervivencia: son las responsables de masticar y triturar los alimentos, preparando el bolo alimenticio para la digestión.
En Metrodent, destacamos la importancia de un cuidado especializado para tus molares, ya que su anatomía compleja las hace más susceptibles a problemas como las caries.
La Anatomía Única de los Molares
Los molares están diseñados para soportar fuerzas de masticación intensas. Su estructura es crucial para su función:
Corona Grande y Amplia: Poseen una superficie oclusal (la superficie de masticación) grande y ancha. Esta superficie no es lisa; está marcada por cúspides (picos) y fosas o surcos (depresiones profundas).
Múltiples Raíces: A diferencia de los dientes frontales (incisivos), que generalmente tienen una sola raíz, los molares inferiores suelen tener dos raíces, y los superiores, tres. Estas raíces múltiples anclan el diente firmemente en el hueso, dándoles la estabilidad necesaria para la trituración.
Surcos Profundos: La anatomía de los surcos es la que los hace tan vulnerables. Son lugares ideales para que la placa bacteriana y los restos de comida se acumulen, incluso con un cepillado regular, lo que lleva a la formación de caries.
Tipos de Molares en la Boca Adulta y Su Función
Un adulto sano tiene normalmente 12 molares (tres en cada cuadrante), divididas en tres categorías:
Tipo de Molar
Ubicación
Función Principal
Primeros Molares
Cerca de la mitad de la boca
Son los primeros permanentes en erupcionar (alrededor de los 6 años) y son cruciales para establecer la mordida correcta (oclusión).
Segundos Molares
Detrás de los primeros
Contribuyen al proceso de trituración, trabajando en conjunto con los primeros molares.
Terceros Molares (Muelas del Juicio)
El final de la arcada
A menudo no tienen espacio para erupcionar correctamente y son frecuentemente extraídas debido a la impactación o problemas de infección.
Cuidado Especializado: Prevenir Problemas en los Molares
Debido a sus surcos y su posición de difícil acceso, los molares requieren una atención preventiva especial:
Selladores Dentales (Prevención de Caries): En niños y adolescentes, y a veces en adultos, se recomienda la aplicación de selladores dentales. Este procedimiento consiste en rellenar los surcos y fosas profundas con una resina protectora, creando una superficie lisa y evitando que las bacterias se alojen.
Higiene Detallada: Se debe prestar especial atención al cepillado de las superficies oclusales y a la parte posterior de los últimos molares. El uso de un cepillo interdental o irrigador puede ser útil.
Muelas del Juicio Problemáticas: Si tus terceros molares están causando dolor, infección o impactación, el cirujano de Metrodent puede recomendar su extracción para prevenir daños a los dientes adyacentes.
La pérdida de un molar puede afectar significativamente la capacidad de masticar y, a largo plazo, provocar el movimiento de los dientes adyacentes. Si has perdido una de estas piezas fundamentales, la mejor opción para restaurar la función es un implante dental.
Mantener tus molares fuertes y sanos es una inversión en tu salud digestiva y tu bienestar general. Agenda tu revisión en Metrodent hoy mismo.